Nosotros
Quiénes somos
Conoce nuestra historia, el llamado que Dios nos ha confiado y la visión que impulsa esta obra.
Nuestra historia
Toda historia comienza con pequeños pasos. La nuestra también.
Mucho antes de que existiera un ministerio, hubo una familia y un deseo profundo de servir a Dios. El camino comenzó en Francia, en la vida de Abraham Pisa, desde muy joven, cuando decidió entregar su vida a Jesucristo y caminar con Él.
Con el paso de los años, ese llamado fue tomando forma y dando lugar a diferentes encuentros, tiempos de oración y reuniones. Uno de esos primeros momentos tuvo lugar en un garaje, donde Abraham Pisa, junto con el anciano Enrique Pisa, comenzó a reunirse con otras personas, contando también con el apoyo de los padres de Abraham y de su tía.
Aquellos fueron comienzos sencillos, pero fueron el punto de partida de algo que con el tiempo crecería mucho más allá de lo que podían imaginar.
Las reuniones fueron creciendo y, con ellas, la comunidad. En 2020 nació oficialmente el Ministerio Internacional Jesús Nos Hizo Libres, dando forma a una obra que ya llevaba años desarrollándose.
Desde entonces, hemos vivido diferentes temporadas, aprendido, madurado y visto cómo Dios ha ido abriendo puertas. Lo que comenzó con poco ha seguido creciendo y tomando nuevas dimensiones.
La Palabra dice:
«Bien, buen siervo y fiel; sobre poco has sido fiel, sobre mucho te pondré»Mateo 25:21
Y hoy podemos mirar atrás y reconocer que Dios ha sido fiel.
La pequeña semilla ha seguido creciendo. La comunidad continúa expandiéndose, alcanzando nuevas familias y llegando a nuevos lugares. Lo que comenzó en un contexto sencillo hoy está cruzando fronteras y extendiéndose hacia las naciones.
Creemos que Dios nos está llevando a una nueva etapa, una etapa de mayor alcance, mayor responsabilidad y mayor impacto. No para construir simplemente algo más grande, sino para que Jesucristo sea conocido, para que Su Reino avance y para que vidas y familias sean transformadas por el poder del Evangelio.
Nuestra historia no termina en lo que ya hemos vivido. Todo lo que Dios ha hecho hasta aquí es parte de un camino que continúa.
Seguimos creciendo. Seguimos avanzando. Seguimos extendiéndonos.
Porque cuando Dios comienza una obra, Él también es fiel para llevarla hacia aquello para lo que fue concebida.
Lo que comenzó con poco, en las manos de Dios, está destinado a alcanzar mucho más.
Y todavía hay mucho por delante.
Nuestra misión
Nuestra misión es llevar a Francia y a Europa de vuelta al origen del Evangelio y ver nacer un verdadero avivamiento.
Creemos que el Evangelio no fue concebido para ser cómodo, pasivo ni limitado a palabras. El Evangelio que recibimos es poder de Dios para salvación, transformación y vida.
Por eso, anhelamos recuperar la esencia del mensaje de Jesucristo y volver a poner en el centro aquello que desde el principio acompañó la predicación de la Iglesia: la Palabra, la presencia y el poder de Dios.
Queremos ver una Iglesia que no solamente hable de Cristo, sino que lo manifieste con su manera de vivir; una Iglesia que no se conforme con conocer acerca de Dios, sino que aprenda a caminar con Él y a experimentar la realidad de Su Reino.
Creemos que Francia necesita volver a escuchar el Evangelio en toda su dimensión: un Evangelio que transforma vidas, restaura familias, libera al cautivo, sana al quebrantado y demuestra que Jesucristo sigue siendo el mismo.
Nuestra misión es contribuir a que ese mensaje vuelva a ocupar el lugar que le corresponde, levantando una comunidad firme en la Palabra, sensible al Espíritu Santo y abierta a la manifestación del poder de Dios.
Anhelamos que Francia vuelva al origen, que Europa sea alcanzada por este despertar y que desde aquí se levanten hombres y mujeres que lleven el Evangelio a las naciones.
No queremos construir una expresión de iglesia basada únicamente en formas, costumbres o tradición.
Queremos volver al origen.
Al Cristo que salva.
Al Espíritu que transforma.
A la Palabra que permanece.
A una Iglesia que camina en poder.
A un Reino que no solamente se anuncia, sino que se manifiesta.
Nuestra misión es ver a Francia volver al Evangelio de origen, a Europa ser sacudida por un verdadero avivamiento y al poder de Dios manifestarse nuevamente a través de Su Iglesia.
Nuestra visión
Jesús nos hizo libres. Y creemos que una persona verdaderamente libre puede convertirse en instrumento de libertad para otros.
Nuestra visión nace de esta verdad: Cristo libera, transforma y envía.
Somos una casa de liberación y una casa profética, llamada a manifestar el Reino de Dios y a formar personas que conozcan su identidad en Cristo, caminen en libertad y estén preparadas para cumplir aquello para lo que Dios las ha llamado.
Creemos en un Evangelio que transforma de manera integral. Por eso anhelamos ver la manifestación del poder de Dios: sanidad para el enfermo, liberación para el cautivo, restauración para el quebrantado y vidas completamente transformadas por Jesucristo.
Pero la libertad no es el final del camino.
Liberar. Discipular. Enviar.
Liberamos para que las cadenas sean rotas.
Discipulamos para que quienes han sido libres conozcan la Palabra, crezcan en madurez, desarrollen su identidad en Cristo y aprendan a caminar bajo la dirección del Espíritu Santo.
Y enviamos para que cada persona pueda convertirse en respuesta para otros y llevar aquello que ha recibido allí donde Dios la llame.
Como casa profética, creemos también en levantar águilas: hombres y mujeres capaces de elevarse por encima de las circunstancias, discernir los tiempos, escuchar la voz de Dios y mantener una perspectiva espiritual aun cuando el entorno cambie.
El águila representa para nosotros una vida que no permanece atada al suelo. Una vida que aprende a remontarse, a renovar sus fuerzas y a contemplar desde otra altura aquello que Dios está haciendo.
Queremos levantar personas con visión, carácter y discernimiento. Personas que no vivan únicamente reaccionando a lo que sucede a su alrededor, sino que sepan reconocer la voz de Dios y avanzar conforme a Su dirección.
No queremos una Iglesia de espectadores.
Queremos una Iglesia de hombres y mujeres libres, discipulados y enviados. Una casa donde Dios pueda levantar voces, ministros, líderes y siervos que lleven Su presencia y Su Palabra dondequiera que sean enviados.
Creemos en una Iglesia donde el Espíritu Santo tenga libertad para obrar, donde Cristo sea exaltado y donde el poder de Dios sea evidente.
Una Iglesia que libera.
Una Iglesia que forma.
Una Iglesia que envía.
Una Iglesia que discierne.
Una Iglesia que se eleva.
Porque Jesús nos hizo libres para caminar en libertad, crecer en Él y llevar esa libertad a otros.
Ese es el corazón de nuestra visión: ver una casa profética levantada, llena de personas libres y maduras, caminando en el poder de Dios, manifestando Su Reino y llevando el mensaje de Jesucristo allí donde Él las envíe.
Padres espirituales
Fundadores de la casa.

AP
Pastor
Abraham Pisa, conocido como «El Profeta Francés», nació el 13 de agosto de 1990 en Burdeos, Francia. De nacionalidad francesa y española, entregó su vida a Jesucristo a los 14 años, siendo bautizado y comenzando desde entonces a descubrir el llamado de Dios sobre su vida.
Desde joven desarrolló una profunda pasión por el Reino de Dios, con una visión centrada en la evangelización, la liberación, la sanidad, la restauración y la formación de discípulos.
En 2020 inició su ministerio y fundó el Ministerio Internacional Jesús Nos Hizo Libres, donde ejerce como pastor, profeta y padre espiritual.
Su llamado también está enfocado en levantar una generación, formar líderes y establecer hijos espirituales, siendo reconocido dentro de su visión ministerial como padre de la casa y padre de naciones.
Su visión es evangelizar, levantar líderes, restaurar familias, formar discípulos y contribuir al avivamiento. Ha ministrado en diferentes lugares de Francia, España y América, llevando principalmente en español un mensaje de fe, transformación y Reino.
Padre espiritual, padre de la casa y padre de naciones; una voz para el Reino, la restauración y el avivamiento.

MP
Pastora
La pastora Maeva Pisa, nacida en 1993 en Francia, conoció a Jesucristo desde temprana edad, desarrollando una relación profunda con Dios y un corazón apasionado por Su presencia antes de conocer a quien sería su esposo, el pastor y profeta Abraham Pisa.
A los 17 años contrajo matrimonio con Abraham Pisa y, desde entonces, ha caminado junto a él en el propósito y llamado que Dios les confió.
Desde los inicios de la obra, Maeva ha sido una pieza fundamental en el crecimiento y establecimiento del ministerio. Su vida está marcada por el servicio, la fidelidad y una profunda vocación de maternidad espiritual, acompañando, aconsejando y cuidando a quienes Dios pone en su camino.
Como pastora, su deseo es ver vidas restauradas, familias fortalecidas y una generación establecida en el amor y la verdad de Cristo. Su ministerio refleja la ternura de una madre espiritual y la firmeza de una mujer comprometida con el propósito de Dios.
Actualmente sirve junto a su esposo en el Ministerio Internacional Jesús Nos Hizo Libres, dedicando su vida a formar discípulos, fortalecer la familia de la fe y levantar personas que caminen en su identidad y llamado.
Pastora, madre espiritual y mujer de fe, dedicada a servir, restaurar y levantar generaciones para el Reino de Dios.
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Te esperamos con los brazos abiertos
Ven tal como eres. Aquí encontrarás una familia dispuesta a caminar contigo.